Alimentarnos de manera sana favorece todos los aspectos de nuestra vida, desde mantenernos en un peso adecuado y vernos bien, hasta alargar nuestra esperanza de vida previniendo numerosas enfermedades, y contribuyendo al buen funcionamiento diario de nuestro organismo.
Una manera fácil de mejorar nuestros hábitos alimenticios es adoptando la famosa dieta mediterránea, mundialmente reconocida por sus bondades, entre los que destaca la calidad de su aporte nutricional y la variedad de alimentos que incluye, lo que la convierte en la dieta perfecta: sabrosa y saludable.
La dieta mediterránea se compone, fundamentalmente, de alimentos naturales como carnes blancas, pescados, frutas y vegetales, cereales, lácteos, frutos secos, aceite de oliva y cantidades moderadas de vino para acompañar las comidas.
Desde el punto de vista nutricional, la dieta mediterránea es baja en grasas saturadas, alta en grasas monoinsaturadas, balenceada en ácidos grasos polinsaturados y rica en fibras y antioxidantes,
Por todo esto y más, esta dietea es ideal para todo aquel que deseé llevar una alimentación saludable sin complicarse demasiado, recomiendo el blog de Cocina Casera donde puedes encontrar gran variedad de recetas mediterráneas de las gastronomía española y francesa.
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